2021 significó muchas cosas para la humanidad: catástrofe, un escenario apocalíptico, vivir de cerca el concepto de la muerte y aún así, sacar lo mejor de sí día a día, siempre en pro de crecer y avanzar como individuos, como familias, como madres, padres e incluso hijos e hijas también hicieron lo suyo.
Estamos a unas horas de culminar el día 365 de este 2021 y es inevitable no pensar por un instante en todas las cosas que hemos atravesado, quienes nos siguen en esta senda y quienes nos acompañan con su recuerdo, también es inevitable no pensar en aquellos proyectos o "propósitos" que se quedaron en el tintero, y no, no es malo que algunos hayan quedado para después, malo sería dejarlos ahí y nunca sacarlos, vamos a ser amigables con nosotros o nosotras mismas, ha sido una temporada dura y sería justo darnos una palmada en la espalda y felicitarnos por haber llegado hasta aquí, no fue sencillo, sin embargo, quizás con uñas y dientes defendimos lo que consideramos importante esta temporada, felicidades, amigable lector o lectora, en caso de no recibirla de manera expresa, aquí tienes un caluroso abrazo, un vaso de lo que gustes y una felicitación enorme por tu gran esfuerzo.
A título personas considero que quienes estamos aquí, ya somos parte de ese pequeño porcentaje que puede levantar la frente en alto y si bien no fue "facilito" si fue un gran entrenamiento para tiempos venideros.
Emprendamos el vuelo, el último de este año, lleguemos del otro lado para poder abrir nuestras alas triunfantes y sigamos subiendo más y más alto, escribamos nuestras memorias en nuestra experiencia y dejemos un legado de aprendizaje, de sabiduría pero sobre todo, dejemos bondad, dejemos una pizca de paz. Recuerda que un cambio no se da de la noche a la mañana pero sí podemos irnos a dormir todas las noches sabiendo algo nuevo, es ahí donde vamos a comenzar esa metamorfosis para crear una nueva mentalidad, crece, vive, ama, a ti, a los demás pero nunca olvides que cada día es un día para agradecer, posar la vista en el sitio donde consideres que se encuentra el Dios de tu preferencia y devoción, o aquel poder o filosofía que rige tus creencias y agradecer por otro día en este plano, en esta vieja tierra que alguna vez vio caminar al primer homínido y que hoy ve a las personas mirar hacia las estrellas.
Recuerda que el final de un camino es siempre el inicio de otro.