
A lo largo de mi estancia en la UPN, me di cuenta que esa institución tiene un semejante parecido con la vida animal.
Se han de preguntar, ¿Como puede ser eso?
Pues aquí están mis observaciones.
En la terrible jungla de la sociedad estudiantil se muestran los dos protagonistas de múltiples historias de documentales animales:
-Los depredadores
-Las presas.
Imaginemos como un halcón devora a un conejo de pradera y llevemoslo subersivamente a la comunidad estudiantil;no quiero expresar que se devoren literalmente.
Ahora observemos y decodifiquemos que ese halcón es una chica que porta prendas de reconocidas marcas.
Ahora ejemplifiquemos que el conejo es otra chica que viste ropa de origen popular, ya sea de un mercado o de establecimientos no reconocidos.
Bien, es momento de colocar a nuestros dos "espécimenes" en su habitad, los espacios exteriores de la UPN.
Vemos como al deambular "la presa" frente a "la depredadora" observamos que la segunda ataca a su presa con comentarios voraces y zarpasos de banalidad al discriminar a la presa que antiguamente se creía que no tenía defensa alguna.
Ahora, se descubre que los atuendos no sirven de nada contra la inteligencia,es como comparar a una dentadura muy fuerte contra un caparazón que resiste aquellos dientes.
En este siglo podemos ser testigos de un Darwinismo social bastante brutal, en el que se nos educa para atacar a los más débiles,donde la televisión funge el papel de 2a Madre o Padre.
Hagamos conciencia sobre la discriminación, no es justo atacar a otras personas, tal vez un día nos topemos con un depredador más pozoñoso y nos trate peor de lo que nosotros a otras personas.