lunes, 18 de mayo de 2015

En la soledad y el descanso.

Hoy en día es difícil encontrar sitios tranquilos en esta ciudad, a veces la misma noche no duerme; las fiestas y problemas en los que se ve inmersa hacen de esta un lugar complicado para hallar paz.
Sin embargo podemos refugiarnos en nuestros pensamientos, dar un paseo por la avenida del pasado, visitar los vecindarios en donde nuestros recuerdos se asoman por las ventanas, ríen, lloran.

Ahora bien, esos vecindarios no siempre son amigables. En ocasiones son verdaderos callejones donde algunos recuerdos van a esconderse, donde tristemente van a dejarse morir; con la misma eficacia que tiene una sobredosis en el sistema de un enfermo, de ese modo muchos recurren al suicidio.
No siempre es sencillo transitar por esas calles, en especial cuando el enemigo conoce al cien por ciento la zona. Tú, sí, tú mismo eres tu amigo y enemigo en el suburbio de los recuerdos enegrecidos y tristes; temerosas figuras que sienten pena y angustia por el mañana, por el hoy, por el perpetuo ayer.

Si eres de esas personas que constantemente viajan a esa Metrópoli, habrás notado que cada viaje muestra calles nuevas, más y más oscuras; enormes inquilinos llegan a instalarse y, sólo por pequeños períodos y con la ayuda de fuereños, esos inquilinos se liberan y viajan lejos, más allá de los grises edificios, de las aceras oscuras y llenas de suciedad.

Infortunadamente no todos los humanos tienen un sistema perfecto, en donde esa ciudad sea pequeña y donde los prados de la tranquilidad puedan extenderse por millas. No, algunos mundos internos son verdaderas urbes de descontrol y locura, otras son tristes, grises y llenas de temor.

No hay una ley que juzgue al que finca la primera piedra de esas enormes y bestiales ciudades; mucho menos la hay para quien mete a esos incómodos inquilinos. No, el karma, leyes terrenales sólo traen paliativos para el exterior. El interior, ese mundo, ese lugar que es solo tuyo, amiga, amigo mío, se encuentra libre y es tu derecho y deber conservarlo lo más intacto posible.


domingo, 3 de mayo de 2015

Cuando es hora de decir adiós... Cuando alguien importante falta.



El hombre desde tiempos ancestrales se ha caracterizado por socializar, reunirse con personas similares; pensamientos iguales, filosofía de vida. Dentro de toda esta maraña de posibilidades encontramos un par en especial: Uniones sentimentales y la familia.

Cuando te unes a una persona en cuestión de sentimientos, vez un sin fin de posibilidades, planes que comienzan siendo un "huevo" y que si se incuban bien, terminan por ser un gran inicio. En fin, compartes incluso gestos, palabras y, a futuro una vida en pareja. Para esos lazos familiares la cosa es totalmente diferente: Naces dentro de un círculo donde el afecto y el amor están desde que fuiste concebido (a) y al salir a este mundo tiene la grata sorpresa de verte rodeado de muchas manos y brazos, de mucho cariño y el sentimiento de verte resguardado por personas que dan su vida por ti.

"adiós" es una palabra muy ambigua, tiene el poder de destruir a la persona más indestructible de la creación o puede ser la luz de una oscuridad aparentemente infinita.


Sin embargo, cuando alguien importante falta en la vida crees que se desequilibrará eternamente la misma, ves un futuro negro, apocalítico y comparas a la misma muerte con el hecho de que esa o esas personas no están.

En opinión de este humilde escritor, el único adiós que una persona que te ama te dará será cuando, inevitablemente partan de este plano terrenal. Ese adiós será al mismo tiempo un concilio de esperanza, claro, mis creencias dictan que en un lugar mejor la gente está destinada a re encontrarse.
El adiós sentenciado por una "pareja" no es más que la clausula que la vida le da a quienes no están destinados a estar junto a nosotros por el resto de nuestra vida, a quienes no tuvieron el valor de luchar por algo o por alguien. Saben, volverte importante en la vida de alguien es el inicio de tomar las riendas de algo, tener las agallas para sostener sueños y anhelos, no para tirarlos cuando no veamos un panorama favorable, eso mis niños, es de gente holgazana, mediocre. Gente que no piensa más que en su comodidad y ser servido, sin voltear a ver los sentimientos de la persona que tienen a lado.

Eso señores, es el adiós que mejor puede ayudarte, te duele cual vacuna, te dejará un malestar y una marca pero saben, esa marca te dirá que el dolor fue tu medio para sanar y ser feliz...



2021, end of the road.

 2021 significó muchas cosas para la humanidad: catástrofe, un escenario apocalíptico, vivir de cerca el concepto de la muerte y aún así, sa...