sábado, 20 de junio de 2015

Qué hacer con 5 pesos en el D.F. (El zoológico de Chapultepec, más pasajes)

Sin duda, uno de los principales conflictos con los que tenemos que lidiar durante una "salida a la calle" es escoger el sitio al cual iremos, normalmente la gente se dirige a lugares genéricos como: Centros comerciales, plazas turísticas. Sin embargo, una situación común a la hora de salir es el dinero, muchos hemos pasado la triste ocasión de no contar con "capital" para financiar nuestras expediciones al exterior... Es por eso que hoy decidí escribir sobre esto: ¿Que hacer con 5 pesos en el D.F.?
Primeramente no estoy haciendo ningún tipo de propaganda ni "procelitismo" alguno.

Ahora bien, primero que nada, debemos tomar en cuenta que desplazarnos de nuestro hogar a un sitio público conlleva el utilizar algún tipo de transporte, ya sea un camión o el mismo metro. Nuestro presupuesto amerita tomar en cuenta el costo de los pasajes.

Una vez resuelto esto, lo que procede es fijar un rumbo en nuestra bitácora y es aquí donde comenzaré a realizar algunas recomendaciones, estas son a partir de la experiencia y uno que otro tropiezo.

Recomendación: El zoológico de Chapultepec.

Un poco de historia.
El primer registro de un zoológico en México data de la época prehispánica. A los conquistadores españoles les sorprendió el gran zoológico y aviario que poseía el emperador azteca Moctezuma Xocoyotzin en Tenochtitlan, sitio en donde actualmente se localiza la ciudad de México.En una carta que le escribió Hernán Cortés a Carlos I, rey de España, le hace la descripción detallada de los aviarios bien cuidados y por donde corren las aguas cristalinas y en donde a cada especie de ave se le alimentaba con una dieta especifica a sus necesidades. Se contaba con un equipo de 300 personas destinadas exclusivamente a la atención de los animales y su salud. La colección también incluía grandes jaulas de madera que alojaban carnívoros.Bernal Díaz del Castillo, un soldado de la expedición de Hernán Cortés, escribió la historia verdadera de la Conquista de la Nueva España en 1576 y fue impresa en Madrid en el año de 1632, en donde también habla del Zoológico de Moctezuma, incluyendo una descripción completa sobre un albergue en donde se alojaban, reproducían e inclusive se criaban reptiles a mano, sobre todo serpientes. Según Andrés de Tapia, otro soldado español, el zoológico poseía una colección humana en donde había enanos y gente con alguna discapacidad, esto era un símbolo de riqueza y poder.Durante la Conquista, Cortés decidió incendiar el zoológico y su colección, reforzando así su dominación.El 6 de julio de 1923, aproximadamente 400 años después de la destrucción de Tenochtitlan se inició la construcción del Zoológico de Chapultepec. El abrir un zoológico implica un doble significado para los mexicanos, ya que se retoma el concepto prehispánico a la vez que se abre una nueva puerta a la educación y la convivencia respetuosa con la naturaleza. Se eligió un sitio dentro del bosque de Chapultepec, que significa cerro de grillos en náhuatl, la lengua azteca.

Recomendación.

Incluso al realizar el viaje, el metro es una experiencia muy extrema, se comprueba a flor de piel el porque la C.D. de México es una de las ciudades más grandes del mundo, se conoce una gran "biodiversidad" de personas, los trabajadores, los paseantes, los vendedores ambulantes y como en todo habitad también hay "depredadores"; los asaltantes y los "mano larga" son las especies de las cuales debemos tener extremo cuidado.
Viajar en la "bestia naranja" es un caso particular pues, es un hecho que algo fallará: desperfectos mecánicos, retraso en el viaje, paradas obligadas a medios túneles. 

Ya en el exterior hay otro tipo de peligros y riesgos que debemos sortear: Los "merolicos", los "fotógrafos" y los vendedores a granel.

Los "merolicos" son personas que se dedican a envolver a los transeúntes con un millar de palabras por minuto, estas siempre son invitaciones a participar en juegos de azar como el típico "donde quedó la bolita" o el muy icónico performance del pajarito que adivina el futuro.
En esta parte de Chapultepec son muy comunes las estafas por parte de estos individuos, por ejemplo, los fotógrafos "cazan" a la gente que sale de la estación del metro y simulan una toma, la cámara es por demás vieja y llevan a cabo esta acción para hacer creer a la gente que ya se les tomó la foto y "deben" pagarla.

En los casos anteriores sin duda puedes perder una cuota que va de los $30 hasta los $100.

El Zoológico de Chapultepec se encuentra en la primera sección del Bosque de Chapultepec, colindando con la calle de Reforma y la calle de Arquímides en la delegación Miguel Hidalgo.

Evita entrar con alimentos pues en los torniquetes de acceso te revisan y si ven un simple chicle (mi caso) te hacen tirarlo o consumirlo y hasta que terminas con el producto se te deja pasar... Algo muy curioso es la existencia de un Mc Donald´s en el que te venden helados y nuggets, un Dominno´s Pizza  (la misma situación) en la que te venden alimentos, algo de verdad sin sentido y otra cosa, en la entrada se anuncian 2 locales de paquetería, uno con aspecto de local de comida callejera y otro alusivo a una jungla (opten por el segundo pues manejan una administración más confiable)

Y por favor... SI DICE: "NO PASAR" NO SE PASEN, LOS ANIMALES ODIAN EL FLASH, NUNCA LOS UTILICES PARA "ATRAERLOS" PUES SE ÉSTRESAN Y EN OCASIONES LES LASTIMA LOS OJOS

Extrañas a alguien?

En el cabalgar del vivir descubrí un sentimiento un sentimiento al cual no estamos acostumbrados, el extrañar a alguien; nadie es todo poderoso para poder estar a salvo de este estado de ánimo, este cambio en nuestro estatus mental que, de la aparente nada, siente la ausencia de "algo o alguien"

El humano se ha inventado actividades para anestesiar esta gama de sentimientos: la moda, la distracción en objetos materiales. Es inútil, el sentimiento siempre buscará el camino para liberar la presión.

Extrañar a alguien es un sentimiento ambiguo, es una clase de sed que no se puede saciar con un determinado producto, un hambre que no para, una tristeza que no encuentra la felicidad hasta no encontrar o saber de esa persona. Seas hombre o mujer, seas joven o anciano, siempre vas a sentir ese sentimiento estrellar en los muros de tu corazón.

No es una enfermedad y sin embargo, la mayoría de las ocasiones sentirás un malestar, una especie de enfermedad que ninguna penicilina o aspirina puede curar.

Somos seres humanos, seres que necesitamos abrazar, besar y tener contacto con otros humanos.


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Todos hemos pasado por situaciones que hacen al alma naufragar en las playas de la soledad, nos hace dar tropiezos por esa zona que, quizás, tiene mucho que no visitamos. Ahí, ahí tenemos luchas con nosotros mismos, nuestras armas: las mismas palabras.

Después de coexistir con esa dualidad, vemos amaneceres y brota el sentimiento de exploración, de ir más allá de esa linea que marca el horizonte, de conocer que hay más allá de los confines creados por nuestra mente. Emprender el inicio del viaje conlleva lanzarse sin un chaleco salvavidas; pensarlo por más de 5 segundos hará que retrocedamos por miedo a sufrir, por temor.

Nuestras mentes ya cambiaron desde el momento de partir, luchar contra la marea brava es tan sólo el inicio de esa evolución mental; una pelea que te hace mejor.

En el camino encontraremos personas, situaciones que harán dudar de nuestra senda; la clave es tener siempre en mente el camino correcto, escuchar nuestra voz interior a pesar del barullo externo. Nuestro cerebro es la herramienta que espera a ser usada para creer en nosotros mismos.


2021, end of the road.

 2021 significó muchas cosas para la humanidad: catástrofe, un escenario apocalíptico, vivir de cerca el concepto de la muerte y aún así, sa...