
Para comenzar a realizar el escrito sobre la influenza se podría mencionar que surgió en Oaxaca; la creencia urbana pregona que fue a causa de un turista canadiense que venia infectado del virus, las crónicas periodísticas dicen que fue a raíz de una señora que presentó los síntomas y en 8 días sucumbió ante los efectos del virus (TV Azteca).
Hablando internacionalmente México fue situado y apartado del resto del mundo como el integrante de una manada que moribundo, es abandonado a su suerte para morir o ser devorado vivo por depredadores; el hecho es que la OMS dio a primeros días del brote una alarma y una alerta con una calificación de nivel 3 que a menos de una semana subió a un alarmante nivel 5, que reflejaba en varias partes del mundo un contagio de “persona a persona” y que en teoría desataría una pandemia.
La situación en México generada por este virus se volvió en una verdadera paranoia y no es para más ya que podría mencionar que cuando estaba vigente la enfermedad, en el metro cuando me dirigía a mi trabajo se me presentó una incontenible necesidad de estornudar y al realizar dicha necesidad observe que más de un 98% de los pasajeros del vagón me miraron con horror, como si se tratara de un zombi que fuera a contagiar a los demás.
Otro dato curioso, la carne de cerdo se vio como un símbolo virulento con la capacidad de infectar y matar a más gente que el veneno de una cobra hindú, la gente evitaba a toda costa ingerir cualquier cosa que contuviera alimentos con origen porcino.
Más tarde surgió el evento que catalogue como “Teoría de la conspiración porcina” que tenía por fundamentos los siguientes:
• La infección fue creada para desorientar a la población de algún saqueo desmesurado del erario mexicano.
• Tiene sus orígenes en el tan “temible” chupa cabras
• Las consecuencias del acto tras bambalinas se verán al desaparecer “milagrosamente” la infección
Muchos jóvenes comenzaron a manifestar su incredulidad al “no ver infectados” y es que es bien sabido que las imágenes violentas alimentan el morbo de la población y “solo así creen” y pues al no verlas comenzaron los despliegues de las “teorías conspiratorias”
Económicamente “hirió” al país ya que muchos establecimientos que se encuentran en el rango de alimentos, bares y antros cerraron sus puertas por varios días; esto le implico al país una suma gradual de dinero, más aparte el “descanso” que varias empresas dieron a sus empleados.
Políticamente influyeron las reformas de sanidad como la de “vender alimentos solo para llevar y cerrar antros y bares para evitar el contagio por la concentración de personas”, la decisión de mandar de “vacaciones” a burócratas fue otra prueba del manejo que se le dio al problema.
La mayor sandez dicha por un mandatario en un momento de emergencia nacional se le podía ver a millones de años luz a FECAL ya que el mejor plan de contingencia que pudo formular su pequeño, subdesarrollado y avaricioso cerebro fue “quédense en su casa”, eso me hace preguntar, ¿el aislamiento de que serviría?, ¿acaso metidos en un cuarto por “x” días podía generar anticuerpos y la economía suficiente para enfrentar la epidemia? ¡Un aplauso a FECAL por su gran plan de contingencia!
Socialmente creo mucha paranoia, podía vislumbrar un evento apocalíptico como los que hacen vender millones de entradas a los cines al ser presentados en forma de filmes (un ejemplo seria 28 days later de Dany Boyle en el que un virus que muta en cuestión de horas hace a medio mundo una especie de raza zombi); me vi muy osado en apostar que un grupo religioso saldría a la luz del día pregonando a los 4 vientos un “anuncio bíblico” una especie de “llamado celestial a arrepentirnos de nuestros pecados y a vivir como hermanos” (esa ultima oración es un poco exagerada pero, ¿Qué se puede esperar de los fanáticos religiosos?)
